sábado, 30 de noviembre de 2013

Quiero ser Historiador, quiero ser Investigador... ¿Por donde empiezo?

Este es un blog pensado para aquellos que quieran ser profesores o investigadores. Nacía, y continúa, con el afán de ayudar. Os he hablado de la PDI, de los mejores blogs y webs educativas, de cómo citar correctamente tanto de la manera anglosajona como la latina, de bibliotecas y recursos en la red para investigación, a cómo redactar un trabajo de historia y he ido desgranando libros imprescindibles a lo largo de todo este tiempo aunque el post más condensado sobre esto es el titulado Cambalache literario. Juan os ha dado consejos prácticos desde cómo evitar el estrés del estudiante, pasando por comentarnos el uso de los procesadores de textos y terminado por explicarnos cómo hacer eficaces búsquedas en internet o cómo funciona un buscador

Os remito además a las entradas de Algunas consideraciones previas antes de, cursas el Grado de Historia I y II

Digo esto porque he recibido últimamente correos de gente que me pide información sobre cómo ser profesor o investigador. Todo lo que hemos hecho en este blog es intentar dar información sobre ello, pero salgo de mi retiro estival encantado para responder a dichas dudas y condensar en un sólo post toda la información posible.

Hay una frase que me remiten muchos y es que cuando dicen que quieren ser historiadores la gente les desanima diciendo que hay pocas salidas profesionales. Vayamos por partes, historiadores mediocres hay muchos al igual que en cualquier ámbito laboral. Son gente que hace la carrera porque “hay que tener un título” y que una vez conseguido terminan de vaya a saber usted qué. Pero también es verdad que hay gente que se lo toma en serio, que se lo trabaja y que CON MUCHO ESFUERZO terminan trabajando de historiadores. Datos exactos no tengo, pero creo no equivocarme mucho si digo que de 100 licenciados que salen, 20, a lo sumo, llegan a conseguirlo. Posiblemente porque los otros 80 se desaniman o una vez acabada la carrera la vida les ofrece otras opciones. Ser historiador es una mezcla de mucho trabajo, constancia y una pizca de suerte.

Además, al día de hoy las salidas profesionales son escasas en cualquier ámbito laboral y ya nos podemos olvidar de algunos sueldos que se veían en el pasado. La gente que nos dice con toda su buena intención aquello de las pocas salidas profesionales posiblemente no esté muy al tanto del mercado laboral actual. Pongo un ejemplo doloroso porque se trata de amigos míos. Ingenieros de muy diversas ramas, incluida teleco, verdaderos profesionales altamente cualificados y que trabajan muchísimas horas al día. Seguro que todo el mundo pensará que cobran mucho dinero y que no les falta trabajo. Bien, preguntadles y os sorprenderéis. Y es que se está produciendo una devaluación de los estudios universitarios. Donde antes había 10 ingenieros ahora hay 100, aplique usted la lógica de oferta y demanda y tendrá la respuesta. En mi entrada hay un video de Sir Ken Robinson que os ilustrará más sobre este tema.

A todo esto debemos unir el descrédito de las humanidades en España. Ya hablaré algo más sobre eso a lo largo del curso que viene y algo dije en el último programa de Contratiempo, que creo estará colgado hasta el martes que viene. Tengo la convicción que la única manera de luchar contra este descrédito es con profesionalidad, rigor y trabajo. Por favor no seáis tan cortos de miras de entrar en la estúpida guerra de ciencias y letras. TODOS generamos conocimiento y entre TODOS hacemos este mundo un poquito mejor. Debemos ser personas del Renacimiento, saber de cuanto más mejor de ciencias o “letras”. Estudiamos a la humanidad y nada de ella nos debe ser totalmente ajeno.

Dicho esto, el historiador tiene tres salidas profesionales claras. El mundo de la cultura, la docencia y la investigación. Vamos a ceñirnos a las más obvias como lo son docencia e investigación.

Al camino para trabajar en la docencia le he dedicado dos posts; Cómo enfocar los estudios de Grado hacia las oposiciones de secundaria I y, en un alarde de originalidad, Cómo enfocar los estudios de Grado hacia las oposiciones de secundaria II. La situación actual sobre las oposiciones a secundaria, docencia que es lo que pretendemos, está muy complicada. A nadie se le escapa que estamos en tiempos de crisis y que todas las comunidades autónomas de una manera u otra intentan ahorrar. No sé muy bien por qué pero la educación es siempre la gran damnificada. Si ponemos en Google profesores interinos despido veremos que hay problemas en toda España. A esto debemos unir la inestabilidad que sufrimos en este país de LOES, LOGSES y lo que queda por venir, y los cambios constantes en la mecánica de las oposiciones. Está por ver pero creo que esté quien esté en el gobierno, la idea del “MIR de secundaria” terminará por cuajar tarde o temprano.

¿Qué recomiendo a todos aquellos que quieran ser profesores y estén haciendo la carrera?. OLVIDAOS de todo esto hasta que comencéis el máster en educación. Centraos en sacar las mejores notas posibles, en aprender inglés a nivel bilingüe y por supuesto para ello un Erasmus SERIO es lo mejor. La situación de aquí a tres/cinco años vista es imprevisible y sólo podemos luchar contra ello con fuerte preparación. Las oposiciones podrán cambiar mucho, pero siempre el mejor preparado tendrá posibilidades de triunfar en cualquier escenario.

Vayamos con los que quieren ser investigadores. Empecemos diciendo que investigadores “puros” casi no existen y que es muy frecuente compaginar investigación y docencia. Fuera del abrigo de una universidad es casi imposible investigar. Aquí también es IMPRESCINDIBLE tener un expediente académico altísimo donde escaseen los notables y abunden los sobresalientes. El aprobado es una catástrofe. Sed inteligentes. En cada curso hay dos convocatorias, es preferible dejar pasar una y hacer el examen cuando sepamos que estamos realmente preparados.

 
Imaginemos que queremos centrarnos en los templarios. Nosotros los primeros años nos centramos en sacar buenas notas y en saber qué profesor de nuestra facultad toca más o menos este tema. Evidentemente cogeremos asignaturas de Medieval a lo largo de la carrera y nos centraremos en conocer bien el claustro de profesores. Ya a finales del segundo curso nos acercamos a ése profesor y les decimos “Mire, soy Pepito/a Pérez, llevo un expediente alto y estoy seguro/a que quiero hacer un doctorado sobre Templarios. ¿Qué me recomienda?”. Y os aseguro que el profesor o la profesora os guiarán encantados. Cuidado, no confundir hablar con un profesor de manera seria con “despaching” o peloteo. Los profesores no son tontos y están normalmente muy atareados. Sólo nos harán caso si demostramos seriedad, profesionalidad y un expediente fuerte. Tras acabar la carrera olvidaos de llamaros historiadores. Sois licenciados o graduados en Historia lo cual es muy diferente. El camino para haceros historiadores empieza con el máster donde debéis “clavarlo” tanto con las notas como con el trabajo final. Es nuestro paso previo al doctorado.

El expediente fuerte no es sólo nuestra carta de presentación, es vuestro salvoconducto a las becas, y son las becas fuertes las que nos refuerzan nuestro expediente a su vez. Las becas en este país son las que son, escasas, y más para los de Humanidades. No perdáis el tiempo en quejaros y utilizadlo para empaparos mucho de todas las becas que ofrecen tanto organismos públicos como privados y para sacar las mejores notas posibles. Enteraos de los grupos de investigación que funcionan, en una palabra involucraos al 100%.

También en este caso es muy recomendable hacernos un Erasmus donde el país elegido debe, obviamente, estar en consonancia con el objeto de nuestra investigación. Si lo que queremos hacer es investigar sobre templarios, Francia (y su idioma) se me antoja destino obligado. Y en la recámara tened preparada una visita a Israel .

Ya para ir terminando quiero dejar una pincelada de algo que pretendo desarrollar en el próximo curso y nace de lo que he visto en los perfiles de algunos que me escribís. Tened mucho cuidado con vuestra “identidad digital”. Con ello me refiero a lo que sale en vuestros perfiles de facebook, twitter o simplemente tecleando vuestro nombre en internet. Un historiador sólo debe hablar de Historia. Si tenemos venas literarias o artísticas bajo pseudónimo pues el academicismo no suele verlo con buenos ojos. He visto blog de alumnos muy buenos y otros que, aunque meritorios, no se puede permitir un historiador. Consideraciones personales aparte, no seamos ingenuos y aprendamos las reglas no escritas de nuestro mundo. Por supuesto evitad toda referencia política e incluso deportiva. Luego en nuestra vida privada paseamos con la rosa, la gaviota o acampamos, pero que quede en nuestro ámbito privado. Cuidado con las fotos. Yo no soy muy amigo de fotos, pero cuidado con las imágenes que circulan de nosotros por internet. Aquí el peligro es mayor por los amigos que sin maldad cuelgan las fotos de la última fiesta del pueblo donde sales con los ojos rojos cual conejo y no digamos nada de un video donde sales cantando “Pim pam toma lacasitos”. Todos tenemos derecho a un día de fiesta, responsable por supuesto, pero si queda en la intimidad mejor que mejor.

Fuente; http://licenciahistorica.blogspot.com

1 comentario:

  1. Excelente artículo! Realmente la historia como algo global y absoluta tiene la historiografia como aliada ya que es realmente la fuente primaria del conocimiento cultural, científico y educativo de allí su importancia. La historia escrita o transmitida depende del autor y de sus "inclinaciones" con respecto a lo analizado de allí que hay muchos puntos de vista sobre un mismo hecho!

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